
SANTA FE: ZONA DE TOLERANCIA EN BOGOTÁ
COMERCIO SEXUAL, DE DROGAS Y BALAS
El Barrio Santa Fe es la localidad más frecuentada y conocida por su comercio sexual, de droga, asaltos y masacres, aunque sin descartar el famoso y sabroso pollo asado de la calle 22 con avenida caracas.
AÑO 2008
VIERNES 8:00 AM
La mañana aparece en todo su esplendor; El sol radiante, claro y enfurecido alumbra los parques, casas, edificios y jardines del Barrio Santa Fe, en medio del silencio; dando comienzo a un nuevo día, parecido al anterior; despertando de una noche ruidosa y agitada, para dar inicio a su actividad rutinaria que lo caracteriza en esta ciudad.
La comunidad se alista para cumplir con sus labores, un día mas de trabajo para sobrevivir en una sociedad marginada, como lo es Bogotá; Unos corren hacia el trasmilenio, para lograr llegar a sus lugares de trabajo. Mientras otros se acomodan y arreglan para exhibirse como si sus calles fueran pasarelas para reinas de belleza, pero en realidad son para trabajadoras sexuales que prestan su cuerpo como un servicio para hombres con deseos de satisfacerse sexualmente. Muchos de estos exhibicionistas son travestis operados, maquillados y rellenados para provocar a los clientes. Pero esto no es lo único que se observa y se vive en el barrio santa fe.
Cerca de la avenida 19, unas cuadras mas arriba de la plaza de mercado mas reconocida por sus bajos precios “paloquemao”, encontramos miles de indigentes dormidos y tendidos en el suelo o en el pastizal del ferrocarril, consumidos por la marihuana y el basuco. Que es la droga más popular del lugar.
Allí en una esquina con fachada aparentemente de una tienda, se encuentran bolsas completas de droga, atendida por Carlos Lozano.
Calos Lozanos es un ex habitante de la calle, fue indigente desde su juventud, pero actualmente es el surtidor de droga de los habitantes del cartucho. También me atrevo a decir que es el mayor sospechoso del homicidio de Mario Silva, el 20 de octubre del año 2007, recibió siete disparos por la espalda y tres puñaladas en el pecho.
“Mario fue un hombre responsable y trabajador al que todo el mundo apreciaba, pero su nivel moral y su denuncia a este lugar ilegal, para el bien de la comunidad, lo conllevaron a la muerte” dice un vecino. Este es uno más de los delitos que quedaron impunes en la ciudad de Bogotá y en especial de esta localidad. Donde se viven masacres diariamente.
Recorrer las calles del barrio santa fe asusta, aterroriza, chocas con caras desconocidas, rasguñadas y ensangrentadas pidiendo dinero para obtener la satisfacción de la droga en la sangre, en el cuerpo y la piel. Una droga que mata y les hace perder su sentido de existencia, conllevándolos al suicidio.
Las calles están invadidas de borrachos, indigentes malolientes, drogadictos enfurecidos y mujeres o travestis que lucen su cuerpo, tapado por un pedazo de tela muy corta y diminuta. Ofreciendo sus servicios por medio de guiño de sus ojos, muecas y llamados irresistibles. Se ven mujeres de todos los colores, olores y edades. Desde mujeres ya mayores, donde se muestra que los años no vienen solos, sino con arrugas y celulitis, donde en ves de subir todo baja por la gravedad. Como también se distinguen las niñas sardinas, en la que sus ojos todavía brillan de inocencia, culicagadas que no saben dividir, sumar, multiplicar, restar y mucho menos entienden el valor de su cuerpo.
Oscar Ortiz “el paisa” socio de la piscina diurna, esta sede se encuentra a una cuadra del club la piscina internacional nocturno.Sus habitaciones son aseadas parecidas a uno de esos moteles que se encuentran en la 1• de mayo o en chapinero, la gran diferencia radica en que es la residencia de las”putas”. Allí se encontraba una mujer espectacularmente bella, que lucia un vestido rosado, muy corto pero con un rostro muy angelical, su nombre es Erika tiene 32 años, nació en Medellín y tiene una hermosa hija de 2 años. Trabaja en burdeles hace ya 15 años y se caracterizo por su forma fresca al hablar, su espontaneidad y carisma.
Cruzando la calle se encuentra “manizalitas”, un burdel no tan prestigioso, donde jóvenes de delgadas y de cuerpos voluptuosos baila entre tubos para los clientes del lugar, se van quitando prenda por prenda hasta que algún cliente se las lleva a la cama.
VIERNES 8:00 PM
Bajo una luna blanca y brillante, el Barrio se alista para una noche de fiesta, de locura apacional, con luces que alumbran las calles ruidosas y andenes invadidos por hombres lujuriosos que después de una jornada laboral agitada, para desahogar las penas y descargar sus deseos sexuales.
Caminan apresurados y persistentes buscando tomar un trago, perderse en las drogas, dejarse llevar por la música y buscar una mujer de compañía, alguna que preste sus servicios para hacerles vivir una noche mágica de pasión.
En la oscuridad de la noche se ilumina la sonrisa de los taxistas satisfechos por el salario de una noche, llevando y trayendo clientes perdidos en el placer, se oyen las camionetas de los policías haciendo vigilancia, pero también disfrutando del escenario y el show, por otro lado muchas veces llega el ejercito para hacer batidas, y los vendedores de comida se acomodan alrededor de los burdeles por que el sexo da hambre y sueño.
El movimiento en el santa fe es masiva, en la piscina trabajan 120 mujeres, 60 en la piscina de día y las otras 60 en la piscina de noche que se abre a las 7:00 pm, allí todo parece un concierto, miles de hombres hacen fila, uno detrás de otro esperando ser requisados para poder disfrutar de un postres del sabor que le pidan o deseen.
Alrededor de las 2:00 am se ven salir hombres ebrios con una sonrisa perdida, y mujeres desarregladas y con mas ropa de lo que se ve unas horas antes, y al Barrio Santa Fe vuelve la calma y la soledad, para un nuevo amanecer.